Cantiga 74

Viñeta 4

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El demonio tira los andamios

 

Pero entonces, el demonio, en quien todo mal yace, trajo un fuerte viento, como cuando hay grandes turbiones y quiere llover. Luego que aquel viento entró en la iglesia, echó por tierra el andamio en el que el pintor estaba, pero él llamó en seguida a la Virgen Madre de Dios para que visiese a socorrerlo.

 

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