Cantiga 7

Viñeta 1

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Esta es cómo Santa María libró a la abadesa preñada que se adormeció llorando ante su altar.

Mucho debemos amar y rogar a Santa María, para que ponga sobre nosotros su gracia, para que el desvergonzante demonio no nos haga errar ni pecar.

Por eso os contaré un milagro que he encontrado, que en favor de una abadesa hizo la Madre del Gran Rey, pues como he sabido, la tenía por suya, pero el demonio fue a enredarla para que quedase preñada de un hombre de Bolonia, que se gobernaba muy bien, tanto en sus hechos como en sus negocios.

Las monjas, cuando tal oyeron y supieron esto, se regocijaron mucho, porque no les toleraba cosa mal hecha y le tenía ojeriza. Y fueron en seguida a acusarla al obispo del lugar...