Cantiga 64

Viñeta 3

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Antes de partir encomienda su mujer a la Virgen

 

Al día siguiente, ambos fueron a misa, y celebrada que fue, cuando él se quiso despedir de ella, ésta, llorando, comenzó a decirle que le diese un «custodio» que la tuviese guardada. Entonces él, con llanto en los ojos, le señaló la imagen de la Virgen y le dijo:

-Amiga, no sea yo perdonado de mis pecados si os diera a otro que no fuera a ésta, que es la Espiritual Señora que os puede preservar de afrenta y de mal y por tanto le ruego a la que vale y puede que os guarde y me permita regresar pronto.

Fuese el caballero luego de allí. Pero ¿qué hizo el diablo artero por quitarle su buen nombre a aquella dueña? Tanto anduvo aquella vez que hizo que un caballero se enamorase de ella.

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