Cantiga 64

Viñeta 1

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Boda del infanzón

Esta es de cómo la mujer que el marido había dejado encomendada a Santa María no pudo, al calzarse el zapato que le diera su enamorado, ni meterlo en el pie ni descalzárselo.

Quien bien quiera guardar lo que ama, debe encomendarlo a Santa María.

Yde esto os diré un milagro muy grande, del que dice las coplas y el son; fue mostrado en Aragón, por Santa María, que guardó a la mujer de un infanzón de tal manera que no pudiese errar. Esta mujer, por lo que oí decir, era apuesta y joven, y de buen ver, por cuya razón la eligió el infanzón como mujer, y a su casa la llevó.

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