Cantiga 58

Viñeta 6

Anterior | Menú Cantiga 58 |
La monja dice al caballero que no se marchará con él

Después que esto pasó, se despertó la monja, temblándole el corazón; y con el espanto de aquellas visiones que había visto, se fue luego a un portal donde halló a aquellos con quienes conviniera el fugarse, y les dijo:

-Mal quise errar, por dejar a Dios por hombre terrenal. Pero, si Dios quiere, esto no será, ni me verá ya fuera de aquí ningún hombre; marchaos, que no quiero ni los paños ni el brial. Y, mientras viva, nunca tendré otro amador, ni otro amor quiero sino el de la Madre de Nuestro Señor, la Santa Reina celestial.

 

*   *   *