Cantiga 42

Viñeta 6

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Doncel ermitaño

Entonces se despertó el novio, y tomó de aquello tal miedo, que se levantó y se puso en marcha, que no llamó dos ni tres hombres que se fuesen con él, y por montes anduvo y se metió en una ermita al lado de un pinar.

Y, despues, toda su vida -según he hallado escrito-, sirvió a Santa María, Madre del muy alto Rey, que lo llevó consigo según creo y sé, de este modo al Paraíso, el Reino Celestial.

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