Cantiga 28

Viñeta 2

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San Germán y las mujeres piden ayuda a la Virgen

Dentro de la ciudad, como he oído, así Dios me ayude y me perdone, estaba San Germán, un santo patriarca que fue a rogar a la Virgen que el pueblo fuese socorrido por Ella, sin tardanza, frente aquel atrevido moro.

Y a las damas de la muy noble ciudad les aconsejó, reciamente, que fuesen a encender las velas ante la imagen, en magestad, de la Virgen, para que el pueblo del lugar no fuese traicionado y rendido.

 

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