Cantiga 2

Viñeta 5

Anterior | Menú Cantiga 2 | Siguiente

Porque la Gloriosa le encontró fuerte y sin miedo en loar su preciosa virginidad, le donó un alba, para que vistiese en sus fiestas.

La virgen, santa y salva, al dársela, le dijo:

-Mi hijo te envía esto...

Y después de que le hubo dado este raro y hermoso don, le dijo:

-Por Dios, muy fatuo sería quien, al sentarse en esta sede cuando tú ya no seas, probase vestírsela, porque Dios tomaría venganza de él.

 

*   *   *