Cantiga 189

Viñeta 1

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El romero se encomienda a la Virgen ante la vista del dragón

Esta es de un hombre que iba a Santa María de Salas y halló un dragón en el camino, y lo mató, y él quedó leproso y después lo sanó Santa María.

Bien puede Santa María sanar de toda ponzoña, ya que es Madre del que aplastó al basilisco y al dragón.

De esto, sucedió un milagro a un hombre de Valencia, que iba en romería a Salas, solo, sin compañía, porque confiaba mucho en Santa María, pero se confundió de camino, le sorprendió la noche cuando iba por un monte y vio, de extraña figura, venir hacia sí una bestia, toda hecha a modo de dragón, de la que quedó espantado; pero no huyó ante ella, porque tuvo miedo de que, si huía, ella le daría alcance; y a la Virgen bendita hizo luego su oración, para que lo guardase de muerte y de daño y de desgracia.

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