Cantiga 166

Viñeta 4

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Tras el milagro el hombre va de peregrinación a Salas

 

Y se fue luego a
Salas, sin tardar nada, y llevó consigo la libra de cera, de buen grado
e iba tan alegre como aquel que no siente ningún mal, aunque hu
biera tenido tanto tiempo los pies desacostumbrados de andar.

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