Cantiga 165

Viñeta 2

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El ejército celestial lucha con los cristianos

Cuando las gentes de Tortosa vieron venir sobre ellos tal poder de moros, creyeron ser muertos y se fueron a la iglesia a hacer sus oraciones diciendo:


Ay, Santa María, pues tu merced no falta a cuantos la demandan, guárdanos también a nosotros, que somos tuyos, para que no caigamos en poder de estos incrédulos que no creen, por nada, que Tú
eres la Madre de Dios; y por ello, en este trance, muéstranos alguna
gran señal.

Después de que hicieron su oración, por lo que aprendí, contaron cuántos eran, pero allí pocos se hallaban. Entonces, a grandes voces, dijeron:


Señora, si no nos acudes esta lid es muy descomunal.»

 

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