Cantiga 165

Viñeta 1

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El Sultán pide consejo al espía moro

Esta es cómo Santa María defendió una villa que se llama Tortosa, en Ultramar, de un sultan que quería tomarla.

Ningún poder de gente de este mundo vale nada contra el de la Virgen , porque es todo espiritual.

En Ultramar, acaeció de esto un milagro grande y muy bello, que mostró Santa María, Madre de Dios Emanuel, a un sultán poderoso porque era muy cruel y odiaba, más que nada, a los cristianos.


Este sultán era llamado por nombre Bondoudar, que dominaba desde Egipto a Alepo y de Damasco al Carmelo, y, por ende, siempre quería guerrear con los cristianos y hacerles mucho mal. Y de contínuo tenía hombres suyos, entre los cristianos, para informarse de sus cosas; y uno de ellos le hizo saber que, si tomase Tortosa, ganaría mucha prez porque, además, no había ni tal ni cual que la defendiese frente a él.

Luego, el sultán se movió con gran hueste, cuando tal muy cerca de Tortosa, se subió a un otero, y paró mientes en la villa, y vio allí tan poca gente, que creyó que aquel moro no había sido mentir0so

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