Cantiga 144

Viñeta 5

Anterior | Menú Cantiga 144 | Siguiente
La Virgen intercede y el toro se tumba

 

 

... y de tal manera lo socorrió, que el toro luego cayó en tierra y extendió las cuatro patas, así como así. Y yació de aquella manera hasta que el hombre estuvo en el portal de la casa de su compadre, a la que no llegó mal, y le acogió él.

*   *   *