Cantiga 144

Viñeta 2

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El hombre ayuda a todo el mundo

 

 

...y a quienquiera que viniese a pedirle algo por Ella, luego, sin falta se lo daba, sin demorar ni mentir, porque no quería, por nada, faltarle. Y ayunaba bien en sus vigilias y de sus horas no dejaba nada que no oyese, porque ponía todo su sentido en lo que pudierre complacerla.

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