Cantiga 124

Viñeta 2

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Todos están dentro pero ella no puede pasar

Y él, mientras le golpeaban, llamaba a la Reina Espiritual diciendo:

Ay, Señora, váleme como has valido ya a aquellos que se confían en tí, muy de corazon, y por esto no queráis que muera sin confesión, porque yo, confiando siempre en Ti, sufro esta pasión.

Entonces los que lo mataban dijeron:

-¿Por qué será, que por piedras que le tiremos, no lo podemos matar?

Entonces, el que los mandaba les ordenó herirlo y darle muy fuerte con un venablo...

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