Cantiga 98

Viñeta 1

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La mujer acude a misa a la iglesia de Vaubert

Esta es cómo Santa María no quiso consentir a la dueña que era muy pecadora que entrase en su iglesia de Vaubert hasta que se confesase.

No debe pedir merced a Santa María aquel que no está arrepentido de sus pecados .

De esto os contaré un milagro que oí contar a hombres y mujeres que estaban allí, de qué manera Santa María desdeñó a una dueña que había errado. Y el yerro fuera grande y sin razón, y aunque no se dolía de corazón, fue a orar; pero, aunque a Santa María fue a pedirle perdón, no quiso que entrase en su iglesia.

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